Salmorejo cordobés
El salmorejo cordobés es una sopa fría tradicional de Andalucía, ideal para los días calurosos. Su textura cremosa y su sabor fresco lo convierten en un plato perfecto para compartir en familia o con amigos.

Por qué te encantará esta receta de salmorejo cordobés
El salmorejo cordobés es una de las joyas de la gastronomía andaluza. Su preparación es sencilla y rápida, lo que lo hace ideal para cualquier ocasión. Este plato se caracteriza por su cremosidad y su intenso sabor a tomate, que se logra utilizando tomates rojos maduros y un buen aceite de oliva virgen extra. Además, es una opción refrescante y nutritiva, perfecta para combatir el calor del verano. Al servirlo con huevos duros y costras de pan, se convierte en una opción completa y deliciosa. Sin duda, es un plato que no puede faltar en tu mesa.
Ingredientes y consejos
- Tomates rojos maduros: Son la base del salmorejo. Asegúrate de que estén bien maduros para obtener el mejor sabor.
- Migas de pan: Utiliza pan fresco, preferiblemente de miga blanda, para lograr la textura cremosa.
- Aceite de oliva virgen extra: Es fundamental para conseguir la emulsión perfecta. Un buen aceite de la región de Córdoba es ideal.
- Ajo: Añade un diente para darle un toque de sabor, pero no te excedas para que no opaque el tomate.
- Sal: Ajusta la sal al gusto, y si la mezcla queda muy espesa, puedes añadir un poco de agua.

Cómo hacer salmorejo cordobés
Para preparar el salmorejo cordobés, comienza por cortar los tomates en trozos grandes y retirar el pedúnculo. Luego, coloca los tomates, las migas de pan, el aceite de oliva, el diente de ajo y una pizca de sal en la licuadora. Mezcla todo hasta obtener una sopa suave y cremosa. Prueba la mezcla y ajusta la sal o añade agua si es necesario. Mientras tanto, hierve los huevos en agua durante 10 minutos, pélalos y aplástalos con un tenedor. Corta las rebanadas de pan en dados pequeños y sofríelos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén dorados. Sirve el salmorejo frío, decorado con los huevos y las costras de pan.
Conservación y recalentado
El salmorejo cordobés se conserva mejor en el refrigerador, cubierto, para mantener su frescura. Es recomendable consumirlo en un par de días para disfrutar de su mejor sabor. No se recomienda recalentar, ya que se sirve frío y su textura puede alterarse al calentarse.
Consejos para que te salga perfecto
Para que tu salmorejo cordobés quede perfecto, asegúrate de utilizar ingredientes de calidad, especialmente los tomates y el aceite de oliva. Si deseas una textura más ligera, puedes añadir un poco de agua. Además, es importante dejar reposar el salmorejo en el refrigerador antes de servirlo, para que esté bien frío. Por último, no dudes en experimentar con los acompañamientos; aunque tradicionalmente se sirve con huevo duro y costras de pan, puedes añadir otros ingredientes al gusto.
Para más información sobre seguridad alimentaria, consulta la guía oficial.

Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor manera de servir el salmorejo cordobés?
El salmorejo cordobés se sirve frío, decorado con huevo duro y trozos de pan frito. Puedes añadir otros acompañamientos al gusto.
¿Puedo hacer el salmorejo con tomates enlatados?
Es preferible usar tomates frescos y maduros para obtener el mejor sabor y textura en el salmorejo.
¿Cuánto tiempo se puede conservar el salmorejo?
El salmorejo se puede conservar en el refrigerador por 2-3 días en un recipiente hermético.
¿Es necesario pelar los tomates antes de hacer el salmorejo?
No es necesario pelar los tomates si cuentas con una licuadora potente, ya que se puede colar la mezcla después.
Salmorejo cordobés
Ingredientes
Ingredientes principales
- 1 kg tomates rojos maduros ¡Lo importante es que estén maduros!
- 180 g migas de pan solo la parte blanca blanda de un pan fresco
- 120 ml aceite de oliva virgen extra preferiblemente de la D.O. Priego de Córdoba
- 1 diente ajo
- sal al gusto
Acompañamientos
- 2 hervido huevos bien hechos
- 2 rodajas pan para hornear costras
Instrucciones
Preparación del salmorejo
- Preparar los tomates, cortándolos en trozos grandes y retirando el pedúnculo.
- Colocar los tomates, el pan, el aceite de oliva, el diente de ajo y una pizca de sal en la licuadora y mezclar hasta obtener una sopa suave y cremosa.
- Probar la mezcla y ajustar la sal o añadir agua si es demasiado consistente.
Cocción de los acompañamientos
- Hervir los huevos en agua hirviendo durante 10 minutos, luego pelarlos y aplastarlos con un tenedor.
- Cortar las rebanadas de pan en dados pequeños y sofreírlos en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén dorados.
- Servir el salmorejo frío, decorado con los huevos y las costras de pan.






