Potaje de garbanzos con espinacas de mi madre
El potaje de garbanzos con espinacas es un plato tradicional que combina legumbres y verduras en una receta sencilla y reconfortante. Esta preparación casera, que mi madre ha conservado con cariño, es ideal para disfrutar en familia y aprovechar ingredientes básicos con mucho sabor.
En esta receta encontrarás el equilibrio perfecto entre la suavidad de los garbanzos y la frescura de las espinacas, con un toque de pimentón que aporta profundidad al guiso. Además, es una opción vegetariana que se puede enriquecer con huevos duros si lo deseas.

Por qué te encantará esta receta de potaje de garbanzos con espinacas
El potaje de garbanzos con espinacas es un plato que une tradición y sencillez. Su sabor casero y la combinación de ingredientes humildes lo convierten en un plato muy reconfortante, perfecto para cualquier época del año. Además, es una receta versátil que puedes adaptar según tus gustos, añadiendo huevos duros o incluso un toque de calabaza para enriquecerla.
Este potaje destaca por su textura espesa y su aroma gracias al pimentón dulce y picante, que aporta un sabor característico sin necesidad de carnes o embutidos. También es una forma excelente de aprovechar los garbanzos, que aportan proteínas y fibra, junto con las espinacas frescas que suman vitaminas y color.
Ingredientes y consejos
Para preparar este potaje necesitarás garbanzos secos, que deberás dejar en remojo al menos 8 horas para facilitar su cocción. La cebolla y el ajo forman la base del sofrito, junto con el pimentón dulce y una pizca de pimentón picante para dar un sabor característico.
- Usa espinacas frescas para un sabor más intenso y una textura agradable.
- El vinagre de manzana aporta un toque ácido que realza el sabor del guiso.
- Las patatas ayudan a espesar el potaje y aportan cremosidad.
- Si quieres, puedes preparar una picada con pan y almendras para añadir al final y dar más cuerpo y sabor.
Para un toque extra, puedes añadir huevos duros picados al servir, una opción tradicional que aporta proteínas y color.

Cómo hacer potaje de garbanzos con espinacas
Comienza dejando los garbanzos en remojo en abundante agua fría durante 8 a 12 horas. Luego, escúrrelos y ponlos a cocer en agua hirviendo durante 60 minutos para asegurar que queden tiernos.
Mientras tanto, pica la cebolleta y los dientes de ajo. En una cazuela con aceite de oliva, sofríe la cebolleta con un poco de sal hasta que esté transparente. Añade el ajo y cocina unos minutos sin que se queme.
Incorpora el pimentón dulce y una pizca de pimentón picante, removiendo rápidamente para que no se queme. Añade el tomate triturado, la hoja de laurel y una pizca de sal. Agrega los garbanzos cocidos y un poco de vinagre de manzana, mezcla bien durante dos minutos.
Cubre con caldo de verduras o agua fría y lleva a ebullición. Tapa y baja el fuego para cocer lentamente durante 120 minutos más. A la hora de cocción, añade las patatas peladas y cascadas para que se integren y espesen el guiso. Ajusta la sal y la pimienta negra molida.
Cuando los garbanzos estén tiernos y las patatas casi cocidas, añade las espinacas al gusto. Tapa la cazuela y deja que se cocinen con el calor residual durante unos minutos para que no se pasen.
Opcionalmente, prepara una picada friendo pan duro con almendras y ajo, majándolos con perejil fresco, y añádela al potaje para darle más sabor y textura.
Para servir, cocina los huevos hasta que estén duros, enfríalos y pélalos. Sirve el potaje con los huevos duros cortados en cuartos o picados encima.
Conservación y recalentado
Este potaje de garbanzos con espinacas se conserva bien en el frigorífico durante 3 a 4 días, guardado en un recipiente hermético. También puedes congelarlo en porciones para disfrutarlo en otro momento, solo asegúrate de descongelarlo completamente antes de recalentarlo.
Para recalentar, calienta a fuego medio en una cazuela, removiendo ocasionalmente para evitar que se pegue. Si está muy espeso, añade un poco de caldo o agua para ajustar la textura.
Consejos para que te salga perfecto
- El remojo y la cocción inicial de los garbanzos son fundamentales para que queden tiernos y cremosos.
- Controla la cocción para que las patatas no se deshagan demasiado y aporten textura sin perder forma.
- Incorpora las espinacas al final para que mantengan su color y sabor fresco.
- El pimentón dulce y picante debe añadirse con cuidado para que no se queme y amargue el guiso.
- Si usas caldo de verduras casero, el sabor será más profundo y natural.
Para un resultado tradicional, no olvides preparar la picada de pan y almendras, que aporta un toque especial al potaje.
La estimación nutricional de esta receta se basa en datos de USDA FoodData Central.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que dejar en remojo los garbanzos para este potaje?
Se recomienda dejar los garbanzos en remojo en abundante agua fría durante al menos 8 a 12 horas para facilitar su cocción y que queden tiernos.
¿Es necesario añadir huevos duros al potaje de garbanzos con espinacas?
No es obligatorio, pero añadir huevos duros picados al final es una opción tradicional que aporta proteínas y un toque de color al plato.
¿Cómo se conserva y recalienta este potaje?
Puedes guardar el potaje en el frigorífico durante 3 a 4 días o congelarlo en porciones. Para recalentar, calienta a fuego medio removiendo y añade un poco de caldo si está muy espeso.
Potaje de garbanzos con espinacas de mi madre
Ingredientes
Para el potaje
- 200 g garbanzos secos remojados la noche anterior
- 2 cebolleta picada
- 3 diente de ajo picados
- 5 g pimentón dulce
- 1 g pimentón picante opcional
- 1 hoja de laurel
- 3 tomates en conserva natural
- 10 ml vinagre de manzana
- 1 patata pelada y cascada
- 1 manojo espinaca fresca al gusto
- pimienta negra molida
- sal
- aceite de oliva virgen extra
Para la picada (opcional)
- 1 rebanada de pan de hogaza del día anterior
- almendras un puñado
- perejil fresco unas hojas
Para servir
- 2 huevo duro, pelado y cortado en cuartos
Instrucciones
Preparación del potaje
- Deja los garbanzos en remojo en abundante agua fría durante 8 a 12 horas.
- Escurre los garbanzos y ponlos a cocer en agua hirviendo durante 60 minutos.
- Pica la cebolleta y los dientes de ajo.
- En una cazuela con aceite de oliva, sofríe la cebolleta con un poco de sal hasta que esté transparente. Añade el ajo y cocina unos minutos sin que se queme.
- Incorpora el pimentón dulce y una pizca de pimentón picante, removiendo rápidamente para que no se queme.
- Añade el tomate triturado, la hoja de laurel y una pizca de sal. Agrega los garbanzos cocidos y un poco de vinagre de manzana, mezcla bien durante dos minutos.
- Cubre con caldo de verduras o agua fría y lleva a ebullición. Tapa y baja el fuego para cocer lentamente durante 120 minutos.
- A la hora de cocción, añade las patatas peladas y cascadas para que se integren y espesen el guiso. Ajusta la sal y la pimienta negra molida.
- Cuando los garbanzos estén tiernos y las patatas casi cocidas, añade las espinacas al gusto. Tapa la cazuela y deja que se cocinen con el calor residual durante unos minutos para que no se pasen.
Preparación de la picada (opcional)
- Fríe en un poco de aceite la rebanada de pan duro con un puñado de almendras y el ajo restante.
- Maja en un mortero con perejil fresco para hacer una pasta.
- Incorpora la picada al guiso justo antes de servir para dar más sabor y textura.
Para servir
- Cocina los huevos hasta que estén duros, enfríalos y pélalos.
- Sirve el potaje con los huevos duros cortados en cuartos o picados encima.






