Tarta de queso sin horno con mermelada
La tarta de queso sin horno con mermelada es un postre ideal para cualquier ocasión. Suave y cremosa, esta tarta se prepara fácilmente y no requiere horno, lo que la convierte en una opción perfecta para los días calurosos o cuando no quieres complicarte en la cocina.

Por qué te encantará esta receta de tarta de queso sin horno con mermelada
Esta tarta es un clásico que nunca pasa de moda. Su combinación de queso crema y mermelada de fresa crea un equilibrio perfecto entre cremosidad y dulzura. Además, al no necesitar horno, es una opción rápida y sencilla de preparar. Ideal para compartir en reuniones familiares o con amigos, su presentación es siempre un éxito. Puedes personalizarla cambiando la mermelada por otros sabores como frambuesa o cereza, lo que la hace aún más versátil. ¡No te resistirás a su sabor!
Ingredientes y consejos
- Galletas tipo María: Forman la base crujiente de la tarta. Puedes usar otras galletas si lo prefieres.
- Mantequilla: Aporta sabor y ayuda a unir las galletas en la base.
- Gelatina: Esencial para que la tarta cuaje correctamente. Asegúrate de hidratarla bien antes de usar.
- Nata líquida para montar: Da cremosidad al relleno. Usa una con alto contenido de grasa para mejores resultados.
- Queso crema: El ingrediente principal que le da el sabor característico a la tarta.
- Mermelada de fresa: La cobertura que añade un toque dulce y colorido. Puedes experimentar con diferentes sabores.

Cómo hacer tarta de queso sin horno con mermelada
Para preparar la tarta de queso sin horno con mermelada, comienza triturando las galletas tipo María hasta hacerlas polvo. Derrite la mantequilla y mezcla con las galletas trituradas. Forra la base de un molde con papel vegetal y presiona la mezcla de galletas en el fondo. Hidrata las hojas de gelatina en agua fría durante 15 minutos. Calienta la nata con el azúcar hasta que hierva, luego añade el queso crema y mezcla bien. Agrega la gelatina escurrida a la mezcla y deja que se atempere. Vierte la mezcla de queso sobre la base de galletas y refrigera durante al menos 3 horas. Cubre la tarta con la mermelada de fresa y refrigera otros 30 minutos antes de servir. Desmolda con cuidado y disfruta.
Conservación y recalentado
La tarta de queso sin horno con mermelada se conserva mejor en el refrigerador, cubierta con film transparente o en un recipiente hermético. Esto ayuda a mantener su frescura y evitar que absorba olores de otros alimentos. Si te sobran porciones, puedes disfrutarla durante varios días, siempre que esté bien guardada. No se recomienda congelar, ya que la textura puede verse afectada al descongelar.
Consejos para que te salga perfecto
Para que tu tarta de queso sin horno con mermelada salga perfecta, asegúrate de usar nata para montar con un alto contenido de grasa, ya que esto ayudará a que la tarta cuaje mejor. También es importante que la gelatina esté bien hidratada y que la mezcla de queso no esté caliente al añadirla a la base de galletas. Si deseas una cobertura más firme, puedes añadir un poco de gelatina a la mermelada. Por último, recuerda dejar suficiente tiempo en el refrigerador para que la tarta cuaje adecuadamente antes de servir.
Para más información sobre seguridad alimentaria, consulta la guía oficial.

Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo refrigerar la tarta?
Es recomendable refrigerar la tarta durante al menos 3 horas para que cuaje adecuadamente.
¿Puedo usar otro tipo de mermelada?
Sí, puedes variar la mermelada según tu preferencia, como mermelada de cereza o frutos rojos.
¿Es necesario usar gelatina?
La gelatina es importante para que la tarta mantenga su forma y textura al desmoldar.
¿Cómo puedo desmoldar la tarta sin que se rompa?
Para desmoldar, calienta un cuchillo con agua caliente y pásalo por el borde interior del molde.
Tarta de queso sin horno con mermelada
Ingredientes
Para la base
- 150 g galletas tipo María
Para el relleno
- 100 g mantequilla
- 4 hojas gelatina
- 400 ml nata líquida para montar
- 80 g azúcar
- 500 g queso crema
Para la cobertura
- 150 g mermelada de fresa
Instrucciones
Preparar la base
- Tritura las galletas tipo María hasta hacerlas polvo.
- Derrite la mantequilla y mezcla con las galletas trituradas.
- Forra la base de un molde con papel vegetal y presiona la mezcla de galletas en el fondo.
Preparar el relleno
- Hidrata las hojas de gelatina en agua fría durante 15 minutos.
- Calienta la nata con el azúcar hasta que hierva, luego añade el queso crema y mezcla bien.
- Agrega la gelatina escurrida a la mezcla y deja que se atempere.
Montar la tarta
- Vierte la mezcla de queso sobre la base de galletas y refrigera durante al menos 3 horas.
- Cubre la tarta con la mermelada de fresa y refrigera otros 30 minutos antes de servir.
- Desmolda con cuidado y disfruta.






