Una deliciosa y fácil tarta de queso fría, perfecta para cualquier ocasión. Sin necesidad de horno, esta tarta se prepara con una base de galletas y se cubre con una suave mermelada.
Tritura las galletas tipo María hasta hacerlas polvo.
Derrite la mantequilla y mezcla con las galletas trituradas.
Forra la base de un molde con papel vegetal y presiona la mezcla de galletas en el fondo.
Preparar el relleno
Hidrata las hojas de gelatina en agua fría durante 15 minutos.
Calienta la nata con el azúcar hasta que hierva, luego añade el queso crema y mezcla bien.
Agrega la gelatina escurrida a la mezcla y deja que se atempere.
Montar la tarta
Vierte la mezcla de queso sobre la base de galletas y refrigera durante al menos 3 horas.
Cubre la tarta con la mermelada de fresa y refrigera otros 30 minutos antes de servir.
Desmolda con cuidado y disfruta.
Notas
La tarta de queso sin horno con mermelada es ideal para preparar con antelación. Puedes variar el sabor de la mermelada según tus preferencias. Asegúrate de que la nata líquida tenga un alto contenido de grasa para obtener una textura cremosa. Los restos se conservan mejor en el refrigerador, cubiertos.Información nutricional estimada por ración, calculada con datos de USDA FoodData Central.