Pela y trocea 8-10 manzanas y rocía con el zumo de limón. Añade parte del azúcar (de los 225 g totales) y deja macerar 15 minutos.
Bate 5 huevos con el resto del azúcar hasta que la mezcla blanquee. Añade 135 ml de leche, 150 ml de nata, aroma de vainilla y ralladura de limón, y bate de nuevo.
Incorpora las manzanas maceradas y tritura hasta obtener una masa fina.
Agrega 100 g de harina de repostería, 50 g de maizena y 8 g de levadura química tamizadas, mezclando suavemente hasta integrar sin grumos.
Vierte la masa en un molde de 24 cm engrasado con aceite de oliva.
Pela y lamina 2-3 manzanas para la cobertura, colócalas superpuestas sobre la masa y espolvorea con parte del azúcar restante.
Hornea en horno precalentado a 175-180 ºC con calor arriba y abajo hasta que la tarta esté cuajada, aproximadamente 40-50 minutos.
Gratina la cobertura hasta que las manzanas estén doradas y tiernas.
Deja enfriar y pinta la superficie con mermelada de melocotón calentada y rebajada con un poco de agua para facilitar el glaseado.
Desmolda y sirve.