Ponemos la harina en un bol junto con la mantequilla cortada en dados y muy fría. Trabajamos los trocitos de mantequilla con las yemas de los dedos hasta conseguir una textura terrosa sin trozos de mantequilla.
Agregamos los 125 gramos de agua y empezamos a amasar primero dentro del bol y luego sobre la encimera durante un par de minutos.
Devolvemos la masa al bol untado ligeramente con aceite de girasol, tapamos con un paño y dejamos reposar en la nevera durante 1 hora.
Estiramos la masa en forma de rectángulo, pintamos con mantequilla derretida y espolvoreamos con una fina capa de maicena.
Enrollamos la masa sobre sí misma hasta tener un rollo cilíndrico, envolvemos con film transparente y dejamos reposar 30 minutos.
Formar y freír los pastelitos
Estiramos la masa con un grosor de 1 centímetro y la cortamos en cuadrados de 10x10 centímetros.
Colocamos un cuadrado de masa, pintamos con agua toda su superficie y ponemos en el centro un cubo de dulce de membrillo o dulce de leche.
Cubrimos el cuadrado con otro cuadrado girado 90º, apretamos bien para que quede encapsulado el dulce.
Freímos a 140º durante 2 minutos cada lado, moviendo constantemente para que las puntas crezcan.
Subimos a 180º el aceite y terminamos de freír los pastelitos hasta que estén dorados. Sacamos a una rejilla para que escurra el aceite.
Preparar el almíbar
En una olla, hervimos 100 gramos de agua con 100 gramos de azúcar durante 5 minutos.
Una vez frío, lo ponemos por encima de los pastelitos para terminarlos.
Notas
Los pastelitos criollos son ideales para disfrutar en cualquier ocasión. Puedes experimentar con diferentes rellenos, como dulce de batata o guayaba. Para conservarlos, guárdalos en un recipiente hermético y evita sumergirlos en almíbar hasta el momento de servir.Información nutricional estimada por ración, calculada con datos de USDA FoodData Central.