Galletas de leche condensada y maicena
Las galletas de leche condensada y maicena son un dulce irresistible que se deshace en la boca. Con pocos ingredientes y un proceso sencillo, estas galletas se convertirán en un favorito en tu hogar.

Por qué te encantará esta receta de galletas de leche condensada y maicena
Las galletas de leche condensada y maicena son una delicia que combina la suavidad de la leche condensada con la textura ligera de la maicena. Su sabor dulce y su fácil preparación las hacen perfectas para cualquier ocasión, ya sea una merienda con amigos o un postre para la familia. Además, son ideales para acompañar con un vaso de leche fría o tu bebida favorita. Con esta receta, podrás disfrutar de unas galletas que se funden en la boca, dejando un sabor que te hará querer más.
Ingredientes y consejos
Para preparar estas galletas, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 200 g de leche condensada: Aporta dulzura y una textura cremosa a las galletas.
- 125 g de mantequilla blanda: Esencial para dar suavidad y sabor.
- 1 yema de huevo: Ayuda a unir los ingredientes y aporta riqueza.
- 50 g de azúcar blanco: Complementa la dulzura de la leche condensada.
- 350 g de maicena: Proporciona la textura ligera y desmenuzable.
Te recomiendo que uses mantequilla a temperatura ambiente para facilitar la mezcla. Además, asegúrate de medir bien los ingredientes para obtener el mejor resultado.

Cómo hacer galletas de leche condensada y maicena
La preparación de estas galletas es muy sencilla. Primero, mezcla la leche condensada con la mantequilla, la yema de huevo y el azúcar en un bol. Precalienta el horno a 160 ºC mientras realizas esta mezcla. Luego, agrega la maicena y mezcla bien hasta obtener una masa homogénea. Forma las galletas del tamaño que prefieras y colócalas en una bandeja de horno. Presiona ligeramente cada galleta con un tenedor para darles forma y hornéalas durante 12 minutos. Una vez listas, déjalas enfriar sobre una rejilla antes de servir.
Conservación y recalentado
Las galletas de leche condensada y maicena se conservan mejor en un recipiente hermético. Esto ayudará a mantener su frescura y textura. Si te sobra masa, puedes refrigerarla envuelta en papel film y utilizarla más tarde. Para recalentar, simplemente colócalas en el horno unos minutos a baja temperatura para que recuperen su textura crujiente.
Consejos para que te salga perfecto
Para que tus galletas queden perfectas, asegúrate de no sobremezclar la masa una vez que agregues la maicena. Esto puede hacer que las galletas queden duras. También es importante no hornearlas demasiado; deben estar ligeramente doradas en los bordes. Si deseas un toque extra, puedes añadir un poco de pasta de vainilla a la mezcla para realzar el sabor. Y recuerda, ¡la paciencia es clave al dejarlas enfriar antes de servir!
Para más información sobre seguridad alimentaria, consulta la guía oficial.

Preguntas frecuentes
¿Cuántas galletas se obtienen con esta receta?
Con esta receta se obtienen aproximadamente 30 galletas.
¿Puedo añadir algún sabor adicional a las galletas?
Sí, puedes añadir pasta de vainilla o ralladura de limón para dar un toque extra de sabor.
¿Cómo se deben conservar las galletas?
Las galletas se deben guardar en un recipiente hermético para mantener su frescura.
¿Puedo usar margarina en lugar de mantequilla?
Sí, puedes sustituir la mantequilla por margarina, aunque el sabor puede variar un poco.
Galletas de leche condensada y maicena
Ingredientes
Ingredientes principales
- 200 g leche condensada
- 125 g mantequilla blanda
- 1 yema de huevo L yema de huevo
- 50 g azúcar blanco
- 350 g maicena
Instrucciones
Instrucciones
- Mezclamos la leche condensada con la mantequilla, la yema y el azúcar, y precalentamos el horno a 160 ºC.
- Agregamos la maicena y mezclamos bien hasta obtener una masa homogénea.
- Formamos las galletas del tamaño deseado y las colocamos en una bandeja de horno.
- Presionamos ligeramente cada galleta con un tenedor para darles forma.
- Horneamos las galletas durante 12 minutos a 160 ºC.
- Dejamos enfriar las galletas sobre una rejilla antes de servir.






