La salsa bechamel es una salsa clásica y versátil que se utiliza en una variedad de platos, desde lasañas hasta croquetas. Con su textura cremosa y suave, es el complemento perfecto para muchas recetas.
Para hacer salsa bechamel, comienza poniendo un cazo a fuego suave y añadiendo 50 g de mantequilla. Espera a que se derrita.
Cuando la mantequilla esté líquida, agrega 50 g de harina de trigo y mezcla bien con varillas para evitar grumos.
Cocina durante 2-3 minutos sin dejar de remover para que la harina pierda su sabor crudo.
Añade la leche poco a poco, sin dejar de remover, hasta que se integre completamente.
Cocina la mezcla a fuego suave, removiendo constantemente, hasta que la salsa espese, lo que puede tardar unos 10 minutos.
Finalmente, añade sal y nuez moscada al gusto y mezcla bien antes de retirar del fuego.
Notas
La salsa bechamel se puede utilizar en una variedad de platos, desde lasañas hasta gratinados. Si te sobra, guárdala en el refrigerador y caliéntala antes de usar. Puedes ajustar la textura añadiendo más leche si es necesario.Información nutricional estimada por ración, calculada con datos de USDA FoodData Central.