Disfruta de un delicioso helado de café cremoso y fácil de hacer, sin necesidad de heladera. Perfecto para combatir el calor y satisfacer tus antojos de café.
En un bol, mezcla el café soluble con el agua caliente hasta que se disuelva completamente.
En otro bol frío, bate la nata líquida hasta que esté montada y tenga una consistencia esponjosa.
En un tercer bol, combina la leche condensada con la mezcla de café y mezcla bien.
Incorpora suavemente la mezcla de leche condensada y café a la nata montada, usando una espátula para no bajar la mezcla.
Vierte la mezcla en un recipiente apto para congelar, alisa la superficie y cubre con film transparente.
Congela durante al menos 3 horas o hasta que esté firme.
Notas
Este helado de café casero sin heladera es ideal para disfrutar en cualquier momento. Puedes personalizarlo con otros sabores o ingredientes. Guarda las sobras en un recipiente hermético en el congelador. Si se endurece demasiado, déjalo reposar unos minutos a temperatura ambiente antes de servir.Información nutricional estimada por ración, calculada con datos de USDA FoodData Central.